Lo básico
Cómo jugar tu primera partida
El objetivo del Mahjong americano, cómo transcurre una partida y para qué sirve cada zona de la mesa. Con esta página ya puedes empezar tu primera partida.
En esta página
¿De qué se trata el Mahjong americano?
Cada uno de los cuatro jugadores tiene su propia mano, y gana quien primero forme con sus 14 fichas una de las manos de la tarjeta. Cuando lo logras, declaras «¡Mah Jongg!» y cobras a los otros tres.
La gran diferencia con el mahjong chino y otras variantes es que las manos ganadoras son fijas: todas están impresas en una tarjeta. Este sitio usa su propia tarjeta, la «House Card 2026», con 50 manos repartidas en 10 categorías. No tienes que memorizarla: mientras juegas, la tarjeta está siempre junto a la mesa.
Las cuatro fases de una partida
- Reparto: cada jugador recibe 13 fichas; el repartidor (Este) recibe 14.
- Charleston: antes de empezar, todos se pasan fichas para deshacerse de las que no les sirven. Más detalles en El Charleston.
- Robar, descartar y reclamar: empezando por el repartidor, cada uno en su turno roba una ficha y descarta otra. Si alguien descarta justo la ficha que necesitas, puedes reclamarla. Más detalles en Robar, descartar y reclamar.
- Mah Jongg o partida sin ganador: la partida termina cuando alguien completa una mano. Si se acaba el muro y nadie ha ganado, es una partida sin ganador y nadie suma puntos.
Empieza tu primera partida
En la página de inicio, pulsa «Jugar ahora» para empezar una partida directamente; también puedes ir al vestíbulo, elegir la dificultad de los bots y pulsar «Empezar una partida». Si es tu primera vez, te recomendamos Fácil: los bots fáciles casi nunca reclaman tus descartes, así que tienes más tiempo para mirar la tarjeta y pensar con calma.

El vestíbulo tiene además dos accesos:
- Partida del día: una partida al día con las mismas fichas para todo el mundo. Ideal para practicar un poco cada día.
- Continúa tu partida: la partida se guarda automáticamente en este dispositivo, así que puedes cerrar la pestaña y retomarla después.
Cómo leer la mesa

- Abajo están tus fichas, de pie frente a ti. Se ordenan solas: primero los comodines, luego las flores, Bams, Craks, Dots, vientos y dragones.
- Arriba, a la izquierda y a la derecha están los tres bots. Sus fichas están de pie frente a cada uno y los grupos que exponen quedan sobre la mesa. Sus placas muestran el avatar, el viento de su asiento (E, S, W, N) y la puntuación; la del repartidor lleva la marca «Repartidor».
- En el centro están los descartes: todas las fichas descartadas van ahí y la más reciente aparece con un borde dorado.
- La barra de arriba muestra el número de partida, la dificultad de los bots y cuántas fichas quedan en el muro; a la derecha están el botón «Tarjeta», la guía, los ajustes y «Salir de la mesa».
- A la derecha está el panel de la tarjeta (se abre y se cierra con «Tarjeta»), que muestra tus manos más cercanas y cuántas fichas te faltan para cada una. Más detalles en El asistente y los ajustes.
Si juegas en el teléfono, ponlo en horizontal: en vertical la partida se pausa y continúa en cuanto lo giras. En el vestíbulo, toca tu avatar para elegir un personaje o subir tu propia foto (solo se guarda en este dispositivo).
¿Qué hago en mi turno?
Cuando te toca, el juego ya robó una ficha por ti. Solo tienes que elegir una ficha para descartar: tócala para seleccionarla y pulsa «Descartar» (o vuelve a tocar la misma ficha).
Si tu mano ya está completa, aparecerá el botón «¡Mah Jongg!»: púlsalo y habrás ganado. Cuando otro jugador descarta, el botón para reclamar solo aparece si de verdad puedes usar esa ficha; el resto de las veces se pasa automáticamente, así que no tienes que pulsar «Pasar» todo el tiempo.
Consejos para tu primera partida
- En el Charleston, sin prisa: pulsa «Sugerir» para ver qué fichas pasaría el juego y piensa por qué, con la tarjeta a la vista.
- Fíjate en las dos o tres primeras manos del panel de la tarjeta y descarta primero las fichas que no le sirven a ninguna.
- No temas equivocarte: una partida dura unos diez minutos y, después de unas cuantas, le agarrarás el ritmo.